Cualquiera empezaría un blog sentado comodamente en un lugar alejado del ruido de la vida diaria con algo asi como: "bienvenidos a mi blog, trata sobre..." pero la verdad es que este blog no es como los demás, bueno, por lo menos eso intento.
Yo empezaré mi blog diciéndoles "'¡vaya que día!". Todo comenzó después de un mal sueño, una horrible noche, dormí mal, me desperté cansado y con un dolor de cabeza de campeonato, pero que va, el día comenzó y no me puedo escapar.
La rutina comienza como siempre. Me levanto y abro la ventana para intentar sobrellevar este maldito calor de abril, primavera en su máximo esplendor. Me rasco la cabeza y abro la puerta del cuarto, una pequeña mancha gris me recibe con una cola abanicando estruendosamente y las patas delanteras en alto, la gorda, bueno, susana, pero para mi es la gorada, una pequeña perra schnauzer mas streeter que los tacos de suadero, pero bueno, schnauzer le diremos. La gorda me da unos gratos buenos días mientras me dirijo al baño, por aquello de la rutina. Salgo del cuarto destinado al aseo y regreso a mi recámara por mis llaves, mi celular y una playera, en tiempos de calor tengo el mal hábito de dormir sin playera, exponiendo mi delgado torso, pijama a la cadera y mi motivo de orgullo, un pequeño tatuaje en mi homóplato izquierdo. En fin, una vez vestido, con llaves para asegurar mi retorno y música para el camino, me traslado a la cocina, la gorda no deja de hacerme fiestas como si me hubiera dormido por meses, y vaya que me hace fiestas después de que regreso del cuarto de lavado, cargando una bolsa de supermercado, el estimulo indisctutible del paseo matinal de mi can compañera, me procuro un saludable desayundo: un yogurth bebible y un yakult.
A veces pienso que la gorda es mas conciente que yo de lo sano de nuestras caminatas, para mi al principio es salir del departamento y quejarme del sol en mi frente, del calor de la mañana y de lo tarde que empiezo mi día, para la gorda en cambio, solo es salir, correr, brincar, y mover la cola aproximándose a la jardinera mas cercana, ¡vaya vida de perro!, sencilla, tranquila y llevadera ella si que disfruta cada salida.
En fin, después de unos minutos estoy a la mitad de la explanada, con una oficina gubernamental a la izquierda y un Miguel Hidalo a mi derecha, cruzo hasta las escaleras y escucho la radio como si no hubiera nada mas que valiera la pena escuchar. Uno, dos, tres, cuatro minutos y ya estoy paseándome por los edificios de mi colonia, campante como pavo real, orgulloso de mi andar y ostentoso de mis fachas a medio arreglar, pero en fin, me paseo y después de varios minutos retorno a mi hogar pensando en la rutina que me depara, eso si, los mensajes no paran de llegar, mi novia y yo ya comenzamos a dialogar.
Retorno, hago la cama como una costumbre mas aprendida que propia, recogo la ropa sucia y preparo la limpia para el baño. ¿Alguna vez te has bañado? Es decir, en serio. El ritual del baño está muy menospreciado en estos días, el simple hecho de procurar nuestra higiene me es del todo sorprendente. Hemos hecho una serie de aditamentos para procurar frescura y sanidad a nuestro cuerpo, que me siento especial como ningún otro animal.
Me paseo por el departemento, mitad vestido mitad no, con una bola de pelo dando vueltas alrededor de mis pies mientras decido cómo me visto. ¿De verdad es cierto?, somos el único animal hábido de cubrir nuestro cuerpo con tal de protegernos del ambiente (y cubrir nuestro pudor), pero en algún momento, algo salió mal, procuramos cubrirnos con la ropa mas elegante, "fashion" y agradable que podamos conseguir, ¡blah! que absurdo, marcas y estilos dan igual...
Después de haber dedicado útiles pero mal aprovechados minutos al sencillo proceso de vestirme me doy cuenta de que el día ya se fue, me cubrí con pedazos de tela suficientes para no mostrar mi humanidad y me aventuré a las calles de nuestra hermosa, ejem, ruidosa ciudad.
A pesar de la, hasta ahora, rutinaria actividad, recuerdo una pequeña diferencia que me hizo sonreir. La mujer de mi vida, mi inspiración y mi deseo se encuentra en el sur de la ciudad, bueno, la verdad es que solo llevamos 3 meses y fracción de noviazgo, 5 años de conocernos y una ilusión interrumpida por alguien ajeno a nuestra relación juvenil, preparatoriana e inocente, así de sencillo y simple como puede ser, "me gustas, te gusto, vamos a ver..." pero bueno, después de todo es mi novia, otra vez.
Hasta ahora todo ha sido idílico, lindo, pero de verdad lindo.
Llego a casa de su abuela, mujer pequeña, muy pequeña, pero encantadora como pocas personas. Saludo, "hola tía, hola abuela, hola prima, ¿cómo están?" bla bla bla y nos salimos de ahí, camino a la fuente para tomar el sol y platicar, como siempre, hablar, hablar, hablar, pero nada mas hablar, bueno, no voy a negar que un beso o dos o mil se nos antojan de vez en cuando, casi siempre, bueno, la verdad a cada rato, todo el tiempo pero igual también nos gusta platicar.
Caray, llevo varias líneas y creo que no he dicho nada, bueno, por lo menos nada para nadie mas que para mi. Hasta aqui le dejo por ahora, porque la verdad tengo mucho sueño y el día otra vez va a comenzar. Demonios, otro día comienza y ni siquiera el anterior puedo relatar.
¡Basta ya! todos a la cama, mañana podremos terminar, y con suerte, un sueño o dos les voy a poder contar. Saludos lectores despistados que aunque no quieran ya llegaron hasta aqui.
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Hoy aprendo mucho sobre ti, estoy muy contenta y agradecida de que compartas conmigo tus intereses y una partecita de tu vida. Admiro mucho que compartas abiertamente por que e necesita valor para dejarse ver y es al final la única causa de estar juntos, ser testigos de nuestras vidas.
ResponderEliminarEn algo estoy absolutamente de acuerdo contigo; Todo por amor y nada de que arrepentirse, es una buena guía de expandir la conciencia.
No cabe duda que tienes el gen de escritor, muchas felicidades y de nuevo gracias por hacer de mi día hoy un espacio para encontrarme con una parte que desconocía de lo que mas quiero en el mundo.
Te quiero mucho y cada día que pasa te admiro mas.
Cecilia